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jueves, 21 de diciembre de 2023

La esperanza se siembra sin muros ni alambradas. Feliz Navidad 2023



La esperanza se siembra
sin muros ni alambradas,
pero yo amo la hoguera y sus misterios,
las audaces esferas
donde la luna vuela
y crujen los volcanes
como el viento y la música

Los conflictos armados no terminan ni lamentablemente terminarán en 2023, por contra, aumentan los conflictos violentos y la inseguridad que obliga a la gente a matarse entre sí o a migrar. La guerra ha mutado en sus formas, pero en su esencia sigue siendo igual que hace cientos y miles de años. El hombre continúa estando obligado a matar sin saber la mayoría de las veces qué es lo que defiende, siendo mero instrumento de los estados, en ocasiones definidos por intereses políticos y corrupción explícita, la fría patria de la avidez y el desencanto.

así es como yo veo el mundo
tronando los tambores
con la callada voz de la locura.
Feliz Navidad 2023



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martes, 24 de diciembre de 2019

No se apaguen. Mantengan una luz encendida. Feliz Navidad

 

No se apaguen. Mantengan una luz encendida. Feliz Navidad.










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lunes, 21 de diciembre de 2009

Otra Navidad es posible




          Ya es habitual. Cada vez con más anticipación, desde el mes de noviembre, nos atiborran las calles y escaparates de luces y motivos navideños, nos vienen preparando para asumir la navidad; el espíritu navideño es bueno para el consumo, es bueno para el comercio, los horarios comerciales se prolongan, permanecen abiertos incluso los domingos y festivos y no se respetan ni el descanso ni el precepto evangélico “fiesta de guardar”, así pues, la celebrada remembranza por el nacimiento de Cristo, origen y naturaleza de esta festividad, queda relegada en claro favor al despilfarro. Son un hecho aceptado y habitual las aglomeraciones en los centros comerciales durante estas fiestas. Nos reinventan la ilusión entre otras cosas a base de sorteos extraordinarios de lotería con recaudaciones y premios millonarios. Por otro lado no deja de ser llamativo que una festividad en conmemoración del nacimiento del Hijo de Dios, rivalice con otras personajes como Santa Claus –Papá Noel- que incluso superan en protagonismo al festejado, en cualquier caso, todos juntos, tambien con los Magos de Oriente, se apuntan al carro de ofrecer ilusión a cualquier precio; y como no, todos pueden hacer su agosto en navidad, vacaciones en el Caribe, cruceros fin de año,… En verdad no deja de ser paradójico que se celebre a manos llenas algo en lo que cada vez se cree menos.



          En definitiva, lo que quiero decir es que la Navidad me levanta sentimientos contrapuestos, cada vez más incompatibles y contradictorios. El espíritu de la navidad, el espíritu de la existencia humana por sí misma, nos debiera proyectar hacia los demás en base al respeto, comprensión, tolerancia, generosidad, y tantas otras buenas cualidades inherentes al ser humano, y por el contrario en estas fechas todo se frivoliza, solo interesan los regalos, las fiestas, los banquetes, las vacaciones…. Tal vez debiéramos cuestionarnos si es este el verdadero espíritu de la navidad o si es esta la navidad que en cualquier caso queremos en la que se celebra con ostentación y derroche la venida de un dios que por su propia voluntad se hizo carne, desnudo humano, nacido en la humildad de un simple establo. En cambio, en su Nombre el sistema nos manipula y hace de la Navidad un pretexto más para el derroche mientras mira hacia otro lado sin ofrecer soluciones a la pobreza, al hambre, al desarraigo, al subdesarrollo, a tanta carencia como existen en tantísimos lugares del mundo y también muy cerca de nuestro entorno, en los cinturones de pobreza y marginalidad que rodean la mayoría de las ciudades industrializadas.


          Para transformar el mundo, que sería el objeto último de la venida de Dios, de Cristo, bastaría la práctica diaria de la generosidad con el sentimiento predispuesto a transformar la frivolizada realidad que envuelve nuestros días.

          La navidad, diferencialmente respecto a otras épocas del año, nos convierte en amables y educados, en estas fechas sacamos a relucir nuestra más abierta hipocresía.


Otra Navidad es posible
Feliz Navidad y venturoso Año Nuevo 2010


Alonso de Molina
Diciembre 2009
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jueves, 25 de diciembre de 2008

Remedios contra la borrachera



Yo no conozco a Antonio. De él solo sé que lo encontré tirado en el carril bici del Parque Nicolás Salmerón, junto al puerto de Almería, esta mañana de Santa Navidad. Antonio, de unos cuarenta años, parecía aseado, vestía una cazadora oscura, pantalón vaquero y botines negros, por sus manos posiblemente se trate de un trabajador de la construcción.

Fuimos varias las personas que sin certeza de su estado nos interesamos por el inerte individuo sin conseguir arrancarle una palabra; solo confirmaba con la cabeza su evidente merluza, pero no hablaba, no se movía y sus ojos como platos parecían mirar al infinito.


Alertados ante el sujeto desmadejado llamamos al 061 que no tardó en llegar. El sanitario tras examinarle le dice que no debería de estar tirado en la calle, la respuesta del individuo Antonio que se pronuncia por primera vez, balbuceando y con un hilito casi imperceptible de voz, es que el paga sus impuestos y puede dormirla donde quiera. El sanitario decide sacar la camilla de la ambulancia y le anuncia que lo llevará al hospital Torrecárdenas para que lo examinen. La camilla y el anuncio del sanitario obraron un milagro. Antonio se incorporó por sus propios medios, engreído y algo petulante afirma que otros necesitan la ambulancia más que el, que se va hasta su casa caminando.

Remedios para la borrachera hay muchos, para la idiotez no tantos. Si alguien le hubiera quitado el vaso a tiempo esta mañana Antonio no hubiera ofrecido el lamentable espectáculo que gratuitamente nos brindó.